Es un artículo periodístico, publicado el
lunes 27 de febrero de 2012, en el periódico español “El País”, que trata el
tema de la corrupción en los países descolonizados. Los gobernantes, se
llevan parte del dinero que debiera ser
del pueblo, el cual intenta sobrevivir sin las necesidades básicas.
Este es el caso de la República de Guinea
Ecuatorial, un país que se define en su constitución como estado independiente,
republicano, unitario, social y democrático, Guinea Ecuatorial fue una colonia
de España y posteriormente pasó a convertirse en una provincia española que
obtuvo su independencia el 12 de octubre de 1968. Desde entonces, el país ha
tenido dos presidentes: Francisco Macías Nguema y Teodoro Obiang Nguema Mbasogo
(sobrino de Macías), quien ha gobernado desde 1979, cuando organizó un golpe de
Estado militar y ejecutó a Macías.
A partir de la constitución de 1991 Obiang
amplió sus poderes, incluyendo el nombramiento y destitución de los miembros
del gabinete, poder crear leyes, disolver la Cámara de Representantes y
convocar elecciones legislativas anticipadas. Obiang mantiene su papel como
comandante en jefe de las fuerzas armadas y de ministro de defensa, y mantiene
una estrecha supervisión de la actividad militar. También puede nombrar al
Primer Ministro que coordina las actividades del gobierno.
En este artículo, el principal protagonista es
el hijo del dictador guineano, Teodoro Obiang, más conocido como Teodorín, para
diferenciarlo de su padre. Destacando de él su capacidad para derrochar el
dinero de la población guineana sin tapujos en otros países mucho más
desarrollados de occidente, América latina o en EEUU.
Teodorín es segundo vicepresidente de Guinea
Ecuatorial desde mayo de 2012; previamente ejerció durante años como ministro
de Agricultura y Bosques en el gobierno de su padre, cobrando 3200 euros al
mes. También es el primer candidato para suceder en el gobierno a su padre.
Obiang es graduado por la Pepperdine
University en Malibú, California. Sin embargo, Obiang solo acudió a la
universidad cinco meses.
Fue y es criticado por los medios de
comunicación internacionales por gastar dinero del país en sus gustos y
“necesidades” sibaritas y excéntricas. Fuentes estadounidenses creen que la
mayoría o quizás toda su riqueza proviene de la corrupción relacionada con el
petróleo y las reservas de gas en Guinea Ecuatorial. Esto ha provocado que
Teodorín se vea recluido en su país natal por la persecución que sufre por
parte de la justicia internacional debido a varias demandas hechas en su contra
en Francia por varios organismos no gubernamentales.
En la actualidad, Guinea Ecuatorial, a manos
de Teodoro y su hijo Teodorín, vive siendo objeto de múltiples denuncias de las
organizaciones de defensa de los derechos humanos, que lo acusan de reprimir
todo aquello que vaya contra el régimen.
Esta situación provoca que Guinea Ecuatorial
siempre se encuentre en boca de la prensa internacional, destacando de su país
la corrupción y los problemas a los que se enfrenta la población por culpa de
la dictadura implantada por Teodorín.
En las últimas elecciones celebradas, los
datos oficiales sacados de las urnas son falsos.